Un implante dental es una estructura que se coloca en el hueso maxilar para sustituir la raíz de un diente que falta. Sobre el implante se puede colocar una corona, un puente o una prótesis, según el plan de tratamiento establecido por el profesional.
El objetivo es ofrecer una solución funcional y estética, adaptada a las características de cada paciente.
La indicación de un implante, el tipo de tratamiento y el número de implantes necesarios dependen siempre de una evaluación clínica individual.
Para sustituir un solo diente perdido, se puede utilizar un implante con una corona a medida. Se trata de una solución diseñada para recuperar la función y el aspecto del diente perdido.
Cuando faltan varios dientes, un puente soportado por implantes puede permitir sustituir varios dientes sin necesidad de colocar un implante por cada diente. La solución adecuada depende de la evaluación del paciente.
Es una opción que puede barajarse en determinados casos de pérdida dental extensa o edentulismo. La planificación depende de la cantidad y la calidad del hueso, del estado de la boca y de otros factores clínicos. La elección entre All-on-4, All-on-6 u otra solución debe realizarse tras una evaluación clínica.
- Prótesis dental fija: solución fija para sustituir dientes ausentes o dañados. - Prótesis dental removible: solución removible para sustituir varios dientes. Prótesis sobre implantes: prótesis soportada por implantes para una mayor estabilidad. Prótesis fija sobre implantes: indicada para determinadas rehabilitaciones completas.